. : : Experimento Mundo-Sonido : : .

Desde su nacimiento un ser es privado de movimientos, atado a una silla especial que le alimenta y elimina impurezas. Está sumido en una oscuridad absoluta.
De altavoces situados a su alrededor, le llegan toda clase de sonidos. En sus primeros años oye voces maternales, de otros niños que hablan con él, cancioncillas de infancia, juegos... A medida que va creciendo, las voces, los temas de conversación y la música que oye también lo hacen.
El ser llega a concebir el mundo y su existencia, como algo hecho de sonidos, un mundo hecho de vibraciones. Su desarrollo cerebral alcanza una complejidad verbal asombrosa, capaz de componer música, poesía, escribir teatro, prosa, mantener discusiones brillantísimas, una retórica magistral...
Llega a la vejez, siempre atado a la silla, atrofiado físicamente, y las voces y conversaciones también han evolucionado a su nivel. Y al fin llega el día de su muerte y alguien enciende unos potentísimos focos de luz que le hacen ver el profundo error, el cruel engaño en el que ha vivido... pero ya es demasiado tarde y muere...
...muere ahogado por la luz.

Chico Viejo dijo
Joder. Tremendo relato. ¡Muy bueno!
Me encantan este tipo de historias y de ahí que me recrimine alguna gente que sólo escribo sobre personajes desesperados.
Un saludo!
P.D. ¿Quiere arreglar el problemilla de la columna de la derecha? A mí me pasó lo mismo y encontré la solución con dos simples códigos:
(después del contador; espero que le sirva)
6 Octubre 2005 | 03:35 PM